La lluvia de papel de San Jorge


Vicent Berenguer

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En la Fiesta de Sant Jordi hay muchos eventos importantes que están regulados en el programa oficial, es una lista donde no puede faltar el traslado del patrón, el volteo de campanas, la ofrenda, el Ángelus, la entrada, el pasacalle, las dianas, etc.. Pero hay eventos o cosas que quizás no figuran nunca
en el programa y está bien que así sea. Algunas de estas cosas se podrían considerar secundarias, pero tienen su esencia y se encuentran perfectamente integradas en la lógica de la fiesta.

Una es la lluvia de papelitos de colores que cae a la salida de la misa mayor de San Jorge, un momento lleno de magia y seducción. Creo que no se anuncia en ningún programa que tenga que producirse esta clase de lluvia cada
23 d’abril, y seguramente ya llueve papel desde hace muchos años. Es un acto que gusta, por supuesto, los niños, e igualmente a los adultos, porque cuando aparecen las primeras ráfagas de papelitos todas las caras de la plaza s'il • iluminan, es un rayo, y la sonrisa transforma las miradas de los asistentes. Toda la Plaza Mayor se transforma por el diluvio de papelitos que atrae las miradas siguiéndolos en su volada caprichosa, ahora agrupados ahora solitarios, oscil • Lant, llambrejant, descendiendo suavemente como una nieve de copos generosas, temblando en suspenso, vibrante suspendidos, • vacil Lant, hasta que se estrellan contra la gente, contra el suelo. Algunos acaban arrastrados por el viento en rincones y agujeros inesperados, y allí se pueden quedar de testigo muchos días.

En un abrir y cerrar de ojos se ve que los papelitos tienen unos versículos, ¿Qué dirán estos versículos? Es una pregunta evidente, fácil de responder: frases al • alusivas y de exaltación de la fiesta, del patrón, de la población, versos
que han bajado del cielo, más o menos sencillos o evidentes, con la misión de conectarnos col • tivamente en un imaginario social y festivo. A lo largo de los años, los textos de estos papelitos habrán tenido muchas variaciones, foro
curioso buscarlo alguna vez, porque un papel escrito siempre lleva un mensaje y tiene una función de comunicación. Hace siglos ya que estas formas de expresión, consideradas literatura efímera, aparecen en contextos informales o festivos como es ahora el caso que tratamos.

En el presente, en Bañeres, estos papelitos tienen un sentido amablemente beatífico y festivo, quizás no siempre ha pasado así, en otros lugares a menudo tienen una intención burlesca, crítica o satírica, integrada socialmente. Me han contado que el señor Gori Molina Ribera se hizo cargo de esta lluvia de papel a lo largo de su vida y, después de él, la Cofradía de San Jorge es quien diligentemente se ocupa, y que continúe! A pesar de las posibles coincidencias, los citados papelitos con versículos o pareados,
entre otros lugares, también se pueden encontrar en Alcoy, donde se lanzan en la procesión de los Silbidos o del Encuentro, que tiene lugar al amanecer el Domingo de Gloria; a Ondara, también la misma madrugada de Gloria, en la procesión se
tiran caramelos y unos papelitos de seda con los versículos ("Aleluya, aleluya, Cristo ha resucitado »), tras la bajada de un niño caracterizado de angelito desde la Torre del Reloj. yo, bajo otras formas, ahora en los cartelitos de las fallas valencianas, encontramos una presencia importante de esta literatura festiva vez que efímera, pero vigorosa, y siempre con diferentes grados de sátira y crítica.

así, De vuelta a los moros y cristianos, igualmente encontramos una larga tradición de versos, que en algún momento se transmitirían oralmente, después convertidos en impresos efímeros han circulado hasta ahora y no han desaparecido del todo, por más que se les preste poca atención. Se trata de composiciones burlescas, quizás cuartetas, decimetes, romances o poemas libres, que suelen aparecer en una hoja volandera hablando de la fiesta, del capitán, de la banderera, de la capitanía, de una filà y de lo que sea. en efecto, la fiesta contiene muchos elementos humorísticos y de crítica que, por diversos motivos, civiles o religiosos, en unos casos persisten y en otros desaparecen; el fenómeno, en todo caso, tiene una larga tradición y representa una ley de compensación festera. Recordemos que en la banda del humor en la fiesta podemos enmarcar, sobre todo, las embajadas humorísticas, la mahoma con su papel de interacción en diversos actos de la fiesta, el pasacalles con las farolas en forma de figuras que quemarán, el recitado
de poesías a la capitanía…

Viene de muy antiguo esta tradición, procedente de los siglos medievales, pero en la época del barroco (entre el 1600 y el 1750) acentúa con motivo de celebraciones y conmemoraciones religiosas y civiles, ya sean ocasionales o bien
cíclicas, entonces toman quiere una gran cantidad de manifestaciones festivas en las que, además de los papelitos, concurre una determinada escenografía, bailes Arquets, parlamento, gigantes y enanos, luchas, arcos triunfales, carrozas, fuentes ocasionales de vino, cohetes, y los elementos más inesperados o improvisados ​​que sólo durarán lo que dura la celebración.

Ahora no sé detallar todos los elementos de la fiesta, pero tengamos en cuenta que principalmente esta se configura con la tensión entre las dualidades: seriedad / humor, religioso / profano, reglada / espontáneo, las que se alternan estrechamente a fin de que la fiesta se desarrolle como de costumbre es esperable; cuando se descompensa un aspecto se producirán sentidos nuevos que podrán readaptarse nuevamente, mejor o peor, hasta que parezcan de la estructura
de siempre, es decir, tradicionales, más o menos.

así, ya vemos que la palabra impresa tiene un gran protagonismo en la fiesta, ahora en forma de folletos volantes, y tanto que volanderos, porque en los casos de Banyeres, Alcoy y Ondara han de llegar por el aire y ocupar todo el espacio posible. son papelitos, no es confeti, como es evidente, por su tamaño parecen un papelito de fumar y eso aún les permite hacer la apariencia de una lluvia con todo su simbolismo. El efecto conseguido de parecer una lluvia es convincente y, así, sin renunciar al primer objetivo que es esparcir versos exaltando la fiesta, se provoca una emoción en la gente, la venida de palabras, de versos resonando en el aire. El confeti tiene igualmente aquel efecto conocido de abrazo, de inmersión que contagia
de alegría, no es el caso de ahora, pero hago referencia a un acto en el que el confeti sí llega a crear una atmósfera muy especial, esto se produce en la Fiesta de Elche, en el Misteri. Aquí el confeti no es papel, es denomina oripell (papel sobredorado, antiguamente láminas de cobre pintadas) y produce unos efectos de luz divina que cautiva, sobre todo en el momento de la coronación de la Virgen. También es lanzado por parte de los ángeles en la granada (desde pañuelos que llevan ligados a los puños), aparece todavía como ornamento de los aparatos aéreos y en la palma dorada.

Me permite apuntar estas comparaciones sin ánimo de hacer pasar gato por liebre, y consciente del esquematismo intente poner de relieve la amplitud del fenómeno de papeles caídos del cielo, un efecto aéreo portador
de mensajes más o menos sublimes, en relación con una determinada celebración que se encuentra llena de símbolos y detalles que muchas vueltas han perdido los significados originarios o bien han tergiversado. así, cuando somos humildes y mantenemos y representamos las tradiciones populares con fidelidad,
revivimos ciertos valores y también ciertos saberes que tienen plenamente sentido en nuestros días, en el que también tienen su lugar las emociones y vivencias que provoca la fiesta.
QUARTETA

Ya puede mirar bien,
que Siendo Jordi, con mucha traza,
de un diluvio de papel
llenará toda la plaza.

DECIMETA

¿Desea saber la carrera
que la procesión hoy hace?
La plaza y calle Mayores,
por Felipe Cuarto y Laporta,
cruzará el Ángel Turrón,
seguirá derecha Laporta
y entrará por el de Siendo Pedro
al de la Cruz hasta la Iglesia.
Ya tiene en diez rayitas
toda la vuelta explicada.