Confraria de Sant Jordi


La Junta Directiva de la Confraría

Descarregar document

Cómo pasa el tiempo… parece que fue ayer y hace ya tres años que esta Junta Directiva está al servicio de la Confraria de Sant Jordi. Nuestro más sincero agradecimiento a todo el pueblo de Banyeres de Mariola: sin su colaboración y ayuda nuestra tarea no sería posible.

Agradecer especialmente a todas aquellas personas que año tras año, e independientemente de quienes formen las juntas directivas, aportan su grano de arena trabajando de forma callada y a veces anónima; su ayuda es fundamental. Gracias también a todos aquellos que, día a día y semana a semana, van guardando papel y cartón para la Confraria. Gracias a las empresas y comercios que sacrifican parte de su espacio para guardarnos también ese papel y cartón, sin olvidar claro está, a aquellos que desinteresadamente prestan sus vehículos. ¡Muchas gracias
a todos!

Cuando este artículo vea la luz, la Asamblea General de cofrades habrá elegido ya a un nuevo presidente y en la Solemne Misa Mayor del 23 de abril será nombrada la nueva Junta Directiva. Durante otros tres años se encargará de custodiar lo más preciado de nuestro pueblo y de su historia: la devoción por nuestro Patrón San Jorge. Deseamos lo mejor a la nueva Junta Directiva.

2013, UN AÑO PARA RECORDAR

El pasado año 2013 tuvieron lugar dos acontecimientos importantes tanto para la Confraria de Sant Jordi como para nuestro pueblo. En primer lugar estrenamos en las fiestas de abril el nuevo tractor de la carroza de San Jorge, el cual esperamos que dure muchos años. Decir a este respecto que el resultado de la primera procesión con dicho tractor fue totalmente satisfactorio, supliendo ampliamente todo un conjunto de carencias del antiguo tractor. No obstante el “veterano tractor” cumplió hasta el último día con su loable labor. Atrás quedan para el recuerdo todo un sinfín de anécdotas que cada junta directiva podría contar sobre él.

No nos cansaremos de agradecer una y otra vez el ingenio y el trabajo que muchas personas a lo largo de la historia han puesto a disposición de la Confraria y de Sant Jordi: unos tuvieron la idea de crear una carroza para portar a nuestro Patrón, otros “ingenieros” fueron capaces de crear –con las herramientas y tecnología con la que disponían en aquellos tiempos– algo que resulta único. Es habitual ver tractores que tiran de carrozas o andas portadas por costaleros pero, fuera de las carrozas lúdicas auto portantes como las que vemos en las entradas, ésta es única en su género: lleva una figura procesional y además en un espacio muy reducido ya que las calles por donde discurre la Procesión no permiten mayores medidas.

Como anécdota, mientras buscábamos la solución para sustituir el antiguo tractor, todas aquellas personas foráneas a quienes se les consultaba resultaban extrañadas de lo que les explicábamos: nunca habían visto un tractor que portara encima una imagen procesional. Ni tan siquiera las empresas dedicadas al mundo de las carrozas. Debemos todos estar orgullosos de que en su día se tuviera la idea de crear esa maravilla de carroza que, junto con tan digna anda, ensalza más si cabe la figura de nuestro Patrón San Jorge.

La presentación tanto del nuevo tractor como de las obras de restauración de las andas de la carroza tuvo lugar el 9 de marzo de 2013, aprovechando que ese mismo día era la asamblea general ordinaria de la Confraria. Durante todo ese día un elevado número de personas acudieron al patio de los locales parroquiales donde se encontraba tanto la carroza de Sant Jordi como el viejo tractor; ese gran desconocido para muchos. La gente tuvo ocasión de ver los entresijos de la carroza: su tractor, los anclajes, el sistema de elevación y hasta novedades acordes con nuestros tiempos como la cámara con visión nocturna para que el conductor tenga una mejor visión durante el trayecto y las maniobras.

El segundo acontecimiento que queda para la historia es la visita a nuestro pueblo de la Reliquia del brazo de San Jorge que se custodia en la Catedral de Valencia y que el Cabildo de la misma, con el Deán al frente, trajo en su visita estas pasadas fiestas de la Reliquia.

Todo empezó en una reunión de la Junta Directiva allá por el mes de julio donde nuestro consiliario –y cura párroco– D. Ricardo propuso que se invitase al Deán del Cabildo de la Catedral de Valencia.

Es costumbre desde hace unos cuantos años que, para crear lazos de fraternidad entre aquellos pueblos o comunidades cristianas que tengan a San Jorge por Patrón, se invite a presidir la Misa de nuestras fiestas de
la Reliquia a autoridades eclesiásticas de dicho pueblo o comunidad cristiana. Por ello, al poseer la Catedral de Valencia la Reliquia de San Jorge más insigne y mejor documentada del mundo cristiano, se creyó oportuno cursar dicha invitación al Cabildo de la Catedral e invitar al Deán-Presidente y a los canónigos que deseasen acompañarle.

Aunque a principios del mes de agosto se nos confirmó extraoficialmente que el Deán había aceptado la invitación, fuimos citados el miércoles día 21 de agosto en la Catedral de Valencia para recibir oficialmente la respuesta.

Gran alegría fue la nuestra al recibir el documento que confirmaba la asistencia del Deán y de algunos canónigos del Cabildo, sobre todo al constatar que junto con ellos vendría la insigne Reliquia del Brazo de San
Jorge. La pequeña representación que acudió a la cita, formada por nuestro consiliario D. Ricardo, el Presidente y el Vicepresidente de esta Confraria, fue invitada a entrar al relicario de la Catedral donde se guardan un gran número de reliquias. Entre ellas estaba el brazo-relicario que contiene una gran parte del húmero de uno de los brazos de San Jorge. Este relicario perteneció a la Reina de Chipre y la trasmitió al Rey Pedro III de Aragón. Los allí presentes tuvieron el honor de tener entre sus manos
tan insigne Reliquia y sentirse más cerca de nuestro Patrón San Jorge. Desde aquí queremos agradecer a D. Manuel Soler, canónigo de la Catedral de Valencia, y que tanto quiere a este pueblo, su callado trabajo para que la visita de la Reliquia de San Jorge de la Catedral de Valencia a Banyeres de Mariola fuese una realidad.

A partir de ese día comenzaba la cuenta atrás para organizar con poco tiempo toda una serie de actos que tendrían lugar en las fiestas de la Reliquia. En primer lugar se organizó la recepción de nuestros dignos invitados y de la Reliquia. El acto previo a la Solemne Misa Mayor simbolizaría la presentación por parte del Clero y de la Confraria de Sant Jordi de la Santa Reliquia al pueblo de Banyeres de Mariola, estando representado en la plaça Major por el M.I. Ayuntamiento. Así mismo, el mundo festero estaría personificado en la Comissió de Festes, presidentes de las comparsas y los capitanes y abanderadas. La comunidad cristiana de Banyeres de Mariola la recibía en el templo parroquial y en su nombre lo hacía el Presidente y la directiva de la Confraria de Sant Jordi.

La comitiva estaba formada por el Guion de San Jorge, los canónigos de la Catedral de Valencia con sus atuendos característicos, y el Deán que portaba la Santa Reliquia bajo palio portado por miembros de la Junta
Directiva y flanqueada por la Junta de Majorals de la Confraria de Sant Jordi.

El Cabildo quiso dar testimonio de tal efeméride y en la caja que portaba la insigne Reliquia del Brazo de San Jorge figuraba un documento que se leyó tras la Misa de la Reliquia (y que por su transcendencia reproducimos en estas páginas).

La carta que confirmaba la venida de la Reliquia del Brazo de San Jorge a Banyeres de Mariola dejaba a su vez la puerta abierta para que sea traída en posteriores ocasiones, como puede ser la celebración del centenario
de la proclamación canónica de San Jorge como Patrón de Banyeres de Mariola en 2027: aunque parezca muy lejano quedan únicamente 13 años.

Además de lo anteriormente relatado, en el año 2013 estrenamos un nuevo “rodabalcó” con la imagen de la Reliquia de San Jorge después de su limpieza y restauración, el cual creemos que engalanará como es costumbre nuestros balcones y ventanas en la fiesta de la
Reliquia.

NUESTRA HISTORIA

Con la finalidad de aumentar el archivo histórico de la Confraria de Sant Jordi, y con ello el de nuestro pueblo, creímos conveniente aprovechar que todavía está con nosotros el último testigo de cómo fue protegida
nuestra querida Reliquia de San Jorge (que trajera en 1780 el padre Juan Bautista Doménech) en tiempos de la guerra civil. Para ello realizamos una entrevista a Francisco Ferre Segura, hijo de Francisco de Paula Ferre y
Camarasa, persona a quien D. José Santarrufina, párroco de Banyeres de Mariola en aquellos tiempos, confió en vísperas de la guerra civil la Santa Reliquia de San Jorge, puesto que preveía lo que más tarde sucedió y que fue la destrucción total del patrimonio y archivo eclesiástico en la hoguera.

Aunque ya se hablara de este hecho en la revista-programa de fiestas del año 2000, pues Francisco de Paula Ferre Camarasa fue nombrado “Banyerut amb nom propi”, hemos creído conveniente recordarlo por su transcendencia en la historia de San Jorge y en la de
Banyeres de Mariola.

Cuenta Francisco Ferre que ya desde 1931, al instaurarse la República, los actos religiosos estaban prohibidos fuera del templo parroquial. Corría el mes de abril de 1936 y mientras tenían lugar las embajadas D. José Santarrufina fue a casa de Francisco de Paula y le confió la Reliquia de San Jorge para que, sin levantar sospechas, la guardase y custodiase hasta que la situación cambiara.

Semanas después, ya en tiempo de guerra, no confiando que en su casa estuviera segura ante el temor de un registro domiciliario –cada día parecía más posible– una noche la escondió en un capazo de ropa para lavar y la llevó a casa de su madre política. Sólo ella sabía que la tenía y dónde estaba, puesto que dentro de esa familia había diferentes ideologías.

Pocos meses después todo el patrimonio y archivo parroquial fue destruido en la hoguera, incluida la imagen de San Jorge que por aquel entonces se veneraba en Banyeres y de la cual tan sólo se pudo salvar el extremo de una de las patas del caballo de San Jorge, gracias a una persona que pasando junto a los restos vio que no se había quemado y la cogió. Todo hace pensar que la Reliquia de San Jorge hubiese corrido igual suerte y el relicario hubiese sido fundido al ser de plata y la Reliquia
destruida.

Pasó la guerra civil y a finales de marzo de 1939, cuando parecía que iba a terminar la guerra, fueron Francisco Ferre y su padre, Quico Paula, a por la Reliquia a casa de su abuela.

La guerra terminó el día 1 de abril de 1939 y al día siguiente, 2 de abril, festividad de San Francisco de Paula, iba a celebrarse una misa de campaña. Las autoridades junto con la banda de música salieron del Ayuntamiento (por entonces estaba en la plaça Major) y se dirigieron por el carrer La Creu hacia abajo, todo y que nadie sabía hacia dónde se dirigían. Se detuvieron delante de la casa de Francisco de Paula, de donde salió él con la Reliquia en la mano, quedando todo el mundo maravillado.
Después se dirigieron hasta la plaça Major donde a las puertas de la Iglesia tuvo lugar una misa de campaña en acción de gracias, la primera después de la guerra civil.

Este es un testimonio vivo de nuestra historia y la de San Jorge. Gracias a personas como Quico Paula y su familia mantenemos viva hoy en día la devoción por nuestro Patrón y podemos seguir celebrando la fiesta en
honor a la Reliquia de San Jorge.

Parte ya de nuestra historia y de la vida de nuestro pueblo es la Ermita de San Jorge. Lugar emblemático y simbólico, pues allí reposaron –y en cierta medida siguen reposando– los restos de nuestros antepasados. Lugar idóneo para edificar la ermita de nuestro Patrón y unir de esta forma dos de nuestros orígenes.

El pasado 8 de enero de 2014 se cumplió el 25 aniversario de la colocación de la primera piedra, la cual fue bendecida por nuestro curra-párroco D. Ricardo Díaz de Rábago y Verdeguer y colocada en su lugar por él mismo,
el Alcalde D. José Barceló Sanjuan y el Presidente de la Confraria de Sant Jordi, D. Francisco Belda Llopis. Remitiéndome a las palabras que dijo en su discurso nuestro Alcalde D. José Barceló Sanjuan, “…más importante
que la primera piedra es la colocación de la última teja.”

Y así fue, y poco más de un año después, el 5 de mayo de 1990 se realizó el primer traslado de la imagen de San Jorge, desde la Iglesia parroquial hasta su nueva Ermita, donde en primer lugar fue bendecida, junto con el parque que la rodea, por el entonces Arzobispo de Valencia,
Monseñor Miguel Roca Cabanelles.

Así pues, el año que viene, 2015, se cumplirán los 25 años de la bendición de la Ermita de San Jorge y de los traslados entre su ermita y la Iglesia parroquial.
No nos cansaremos de decir que la historia de nuestro pueblo y la veneración a San Jorge han ido siempre unidas. No podemos imaginarnos un Banyeres de Mariola sin San Jorge, pues es parte de sus raíces, de su historia, de su presente y, por qué no, de su futuro.

Por eso, demos gracias a Dios y a San Jorge. Pidámosles que nos den la fuerza necesaria para afrontar esta época de crisis, que sean luz para los que más la necesitan, que nos den a todos, salud para nuestras familias.

Y para finalizar digamos todos juntos y ”units perqué som germans”:

¡¡ VÍTOL AL PATRÓ SANT JORDI !!