Banyeres pone fin a las Fiestas con el homenaje a los difuntos


Diario Informacion, edición Digital – M.Vicedo

Banyeres clausuró ayer las Fiestas de Moros y Cristianos en honor a San Jorge con el emotivo homenaje a los difuntos en el cementerio. Un singular acto en el que los festeros disparan salvas de arcabucería para recordar a sus familiares y amigos ausentes. Además, el hecho de que este año coincidiera en domingo propició una masiva asistencia a este encuentro. Ya por la tarde, y para poner el punto final, fueron nombrados los capitanes del bando moro y cristiano para el año 2011.

Como cada 25 de abril, Día del Cristo, los festeros realizan un emotivo recuerdo en el cementerio a sus familiares y amigos que ya no están y lo hacen disparando salvas de arcabucería, primero de manera colectiva y luego de manera individual. Pero el origen de este acto se remonta a principios del siglo XX. Y es que según contó a este diario Jorge Enrique Esteve, vicepresidente de la Cofradía de Sant Jordi, la procedencia de este singular acto viene de cuando en Banyeres se realizaba la «soldadesca», «en donde los vecinos del pueblo venían hasta el cementerio para homenajear a sus caídos en la guerra». En concreto se remonta a 1921 cuando una familia de esta localidad «tuvo una desgracia propia: se les murió un hijo de 7 años», apuntó Esteve. A partir de ahí sus padres empezaron a realizar una misa en recuerdo a su hijo y a sus difuntos. Un oficio religioso al que también se sumaron los compañeros de la comparsa de esta familia que también era festera. Con el paso de los años se fue arraigando este acto hasta el punto de que en los años 70, la familia cede los derechos al pueblo para que los vecinos celebren la misa, cada 25 de abril y «ahora esta familia celebra su propia eucaristía en recuerdo a sus difuntos el 1 de mayo», señaló el vicepresidente de la cofradía.

Desde primera hora de la mañana fueron llegando las comparsas cristianas y luego las moras, que en formación disparaban las salvas. Después, cada festero, a título personal, se dirigió a las tumbas de sus seres queridos para dedicarles una salva. Estos disparos de arcabucería precedieron a la misa «que fue multitudinaria y llena de emoción», destacó el concejal de Fiestas, Vicente Terol.

Tras la eucaristía, los nuevos capitanes firmaron en el Libro de Oro del Santo Cristo. Luego se celebró el «despojo» o la conversión del moro al cristianismo. Ya por la tarde, sólo restaba el acto oficial del alzamiento de los capitanes de las comparsas que serán los protagonistas de las Fiestas de 2011. Unos festejos que cambiarán de fecha, puesto que el próximo año el 24 de abril será domingo de Resurrección. Es decir, por la Semana Santa se retrasa la celebración de los Moros y Cristianos que serán del 29 de abril al 2 de mayo.

A la espera de que el Consell decida sobre la declaración como BIC
Esta población de la Mariola está a la espera de que la Generalitat, a través de la Conselleria de Cultura, se pronuncie acerca de si finalmente va a declarar Bien de Interés Cultural (BIC) este acto festero del cementerio o no. Como les venimos informando, hace unas semanas el Consell de Cultura emitió un informe favorable para que el evento en homenaje a los difuntos tenga esta distinción. Ahora, es la Dirección General de Patrimonio Cultural quien debe de dar el paso definitivo. De momento «estamos a la espera», dijo el edil de Fiestas, Vicente Terol. En este sentido hay que recordar que el año pasado el Ayuntamiento de Banyeres, con el apoyo de un centenar de entidades locales, solicitó a Cultura que declarase Bién de Interés Cultura (BIC) en la categoría de carácter inmaterial este homenaje a los difuntos, pero el ente autonómico rechazó esta petición argumentando que el acto no reunía todos los requisitos, de ahí que ahora sea un Bien de Relevancia Local.