750 Aniversario


Aleluya, Fulla parroquial nº 2111

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750 años, se han cumplido este año, desde que se inicio la festividad del “Corpus”, del cuerpo de Cristo (en la eucaristía) y se hizo por bula del Papa Urbano VI (1264), confirmada por Clemente V (1312). Publicada por Juan XXII (1317)

Se inició en Lieja (Bélgica) y la ciudad de Valencia (1355 Ob. Hugo de Fenollet) y Barcelona fueron de las primeras ciudades en unirse a esta celebración. En Valencia llegó a ser la fiesta más importante de la ciudad (hoy lo son las fallas). No obstante aún se sigue manteniendo el nombre popular de “la festa grosa”. Fiesta que se fue expandiendo por toda la diócesis y de forma especial en “les viles reals”.

Ha sido esta fiesta la que mayor cantidad de elementos cultuales, culturales, artísticos, populares…, ha llegado a tener.

Después de décadas de declive, donde derivó, en una procesión más, hoy está, en muchos lugares, en un proceso de “recuperación”. Y decimos bien, “recuperación” porque no es algo nuevo, sino algo que había quedado en el arcón del pasado.

La procesión del Corpus no es, por decirlo con expresión popular, de “ciri, rosari i mantellina”, ni como una procesión de semana Santa, de fiestas patronales, o de cofradía o santo. La procesión del Corpus tiene unas características propias muy definidas. Es una procesión única, en su género. Es una procesión festiva, solemne…

La constancia de muchos, entre los que hay que resaltar los vecinos de las calles (son ya años de trabajo y esfuerzo), la parroquia, y últimamente los catequistas, niños de catequesis y sus familias, con “les dançetes del Corpus”, está consiguiendo un verdadero trabajo de recuperación. Con la “aprobación” del mismo y felicitación por los resultados.

Este año se ha añadido una “dançeta” más, han sido cuatro. La plaza repleta, el aplauso unánime y entusiasta. Se hicieron presentes “els gegants, Jaufrido i Jacometa” (trabajo que realizó, con acierto, el año pasado, el AMPA del Colegio F.R., con la confección de los dos primeros “gegants de Banyeres”).

Los acólitos tuvieron un lugar propio por razón de su servicio litúrgico a la comunidad, con los estandartes, cirios – blandons, incensarios…

Continuaremos en el empeño.