25 Aniversario de la Bendición de la Ermita de Sant Jordi


Junta Directiva de la Confraria de Sant Jordi 1988 / 1991

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La devoción y el patronazgo a Sant Jordi, arranca desde la Reconquista, no hay noticias de que Banyeres de Mariola tuviera antes otro patrón, y posiblemente se lo debamos a algún hecho milagroso ocurrido en ella.

Para ello nos basamos en tres datos: los gozos que le cantamos, la procesión del santo y la primitiva Ermita a él dedicada.

En los gozos hay una estrofa que dice:

«Esta afortunada Villa
Por Patrón os aclamó
Porque con gran maravilla
Jorge al moro ahuyentó
Esta fue la mayor dicha
De vuestro honor admirado».

Estos gozos posiblemente sean del siglo XVIII o principios del XIX, aunque, como es normal en estas composiciones, carecen de rigor histórico, las otras dos estrofas dedicadas a nuestro pueblo sí que recogen acontecimientos históricos, como la llegada de la reliquia del santo o el toque de campana que se hacía cuando la tormenta amenazaba las cosechas.

Antiguamente todas las procesiones seguían el recorrido que actualmente hace la de Santa Lucía, es decir por la parte más antigua del pueblo. Sin embargo la de San Jorge rompe con esta costumbre y le da la vuelta al castillo y nuestros antepasados, ante la pregunta que por qué se hacía eso, siempre contestaban: “es que Sant Jordi sempre té que mirar al castell”. Esta afirmación está recogida en algunos artículos.

Hay que matizar que hasta el año 1936 este fue su recorrido, a partir de 1939, finalizada la guerra, es cuando se alarga su recorrido por las calles Laporta, San Pere y La Creu, y posteriormente se han hecho otras modificaciones.

Hoy en día no sabemos qué Ermita sería más antigua, si la de Santa María Magdalena o la primitiva de San Jorge, que da la casualidad de que son patronos del pueblo. En cuanto a la primitiva del Santo Cristo tampoco tenemos datos.

Lo que sí conocemos es dónde estaba situada la de San Jorge, la cual se encontraba al pie del castillo. Algunos documentos la sitúan dentro, como por ejemplo en la Primera Parte de la Relación hecha en virtud de la Real Orden de S.M. de 18 de abril de 1790, en la que relatando el castillo dice: “Y había una Capilla dedicada a San Jorge que al presente se halla sin uso para celebrar misas”. Las otras dos están situadas en una colina, lo que parece indicar que la misma está vinculada al castillo o a algún hecho de armas.

En cuanto a la otra teoría de que fueron los primeros señores feudales de Banyeres de Mariola los que trajeron la devoción, creemos que tiene menos fundamento porque no hay noticias de su presencia en el pueblo y en Petrer, que también formaba parte de sus dominios, hace ya muchos años se le formuló la pregunta al entonces cura párroco sobre la existencia de alguna devoción o imagen del santo en la población y su respuesta fue negativa, y finalmente es de sobra conocido que la familia Loaysa, los señores de Banyeres y Petrer, costearon de su bolsillo una capilla en el Monasterio de las Huelgas, en Burgos, para ser allí enterrados y la dedicaron a San Juan Bautista.

De esta primitiva Ermita nos han llegado fotografías en las que se aprecia su sencillez. Queda pendiente el hacer una excavación arqueológica que pueda aportarnos datos sobre la misma, la cual estaba presidida por la imagen de Sant Jordi, “El Vellet”.

En esta Ermita se conjuraban las tormentas cuando el granizo o las fuertes lluvias amenazaban las cosechas. Igualmente de allí partían hasta “les creus de l’aigua”, cerca del Molí Roig, las rogativas con la imagen de Sant Jordi “El Vellet”, cuando había sequía, para implorar la lluvia.

Esta Ermita, por abandono, quedó en ruinas a principios de los años treinta del pasado siglo.

Desde su desaparición quedó en la mayoría de los banyerenses la idea y la voluntad de que el patrón tenía que recuperar su Ermita, llegándose a formular algún proyecto que por diversos motivos no llegó a cuajar.

Por fin, el 8 de enero de 1989, con la colocación de la primera piedra se iniciaron las obras de la actual Ermita del Patrón.

Si el pasado año celebramos el 25 aniversario de la colocación de la Primera Piedra de la Ermita, un año después, o sea en 2015, tal día como el 5 de mayo de 1990 tuvo lugar el acto de su bendición. Un año intenso en el que todos los que formábamos parte de la Junta de la Confraria nos volcamos para que en el menor tiempo posible la construcción de la Ermita fuera una realidad, tiempo récord gracias a la colaboración y entusiasmo de todo un pueblo, el de Banyeres de Mariola, que no escatimó ningún tipo de esfuerzos.

.- Orígenes

Situada en el Molí Sol, fue construida por los propietarios de Papeleras Reunidas a principios del siglo XX, de estilo neogótico y planta rectangular. Esta empresa en la segunda mitad del siglo XX cerró su actividad pasando a manos de Fogasa y poco después fue adquirida, junto con el resto de propiedades, por el M.I. Ayuntamiento.

Pasado un tiempo la citada Ermita se encontraba en un estado ruinoso, tanto que en el año 1985 los jóvenes pertenecientes al Grupo Scout Edelweiss, en colaboración con la Concejalía de Obras del M.I. Ayuntamiento, y después de recabar los correspondientes permisos de Papeleras Reunidas, procedieron a trasladar y numerar pieza por pieza
parte de la Ermita y depositarlas en el recinto del cementerio viejo, que por aquel entonces era propiedad de la Parroquia.

Más tarde se realizó una permuta con otra finca propiedad del Ayuntamiento, motivo por el cual el 10 de abril de 1991 se procedió ante notaria la constitución de servidumbre de paso a la Ermita. La nueva junta de la Confraria, nombrada el 23 de abril de 1988, aleluya número 650, procedió a retirar del Molí Sol las piedras pesadas que formaban la base de la Ermita.

Muchos son los objetivos que se pretendían alcanzar con esta reconstrucción:

1. Que nuestro querido Patrón tuviera su Ermita, como antaño.

2. Que el traslado fuera un verdadero traslado.

3. Que aprovechando que la Ermita estaría situada en la calle San Jorge, muy cerca de La Mateta, lugar donde antiguamente se despedía a los difuntos, se utilizara para este fin. El primer difunto que utilizó la Ermita para la despedida fue Ismael Ribera Ferre, fallecido el 08/05/1990, tres días después de la bendición. Actualmente esta despedida se realiza en el Templo Parroquial.

4. Que el recinto del cementerio viejo tuviera un destino digno. En la página número OQ2293609 del acta notarial dice textualmente: “En este lugar reposaron los restos de nuestros antepasados desde 1816 hasta 1893. Hoy inauguramos este Parque Municipal en memoria suya y de nuestro Patrón San Jorge, origen y raíz de nuestra Villa”.

Siguiendo el calendario festero, el sábado siguiente al último día del Octavario, se procedió al traslado de la Imagen del Patrón, pero en esta ocasión no al camarín, sino a su Ermita.

El acto dio comienzo a las 5 de la tarde del día 5 de mayo de 1990. D. Ángel Peñalva Jiménez, notario, extendió la correspondiente acta y nos da detalles de todas las personalidades que asistieron a dicho acto; independientemente de todo el público que participó en el traslado, desde primeras horas de la tarde gran número de personas se dieron cita en las inmediaciones de la Ermita, con la única idea de no perderse detalle del acontecimiento.

El acto fue presidido por el Arzobispo de Valencia Ilustrísimo Señor D. Miguel Roca Cabanelles, el alcalde D. José Barceló Sanjuán, el señor Cura Párroco D. Ricardo Díaz de Rábago y el Presidente de la Cofradía D. Francisco Belda Llopis. Se confeccionó a tal fin el segundo matasellos y se realizó la correspondiente exposición filatélica. El primer matasellos fue con motivo de la colocación de la Primera Piedra.

Al ser una obra conjunta, ya que el Ayuntamiento corría con los gastos del parque municipal y la Confraria, por suscripción popular, de la Ermita, el señor Arzobispo llevó a cabo en primer lugar la bendición del parque y la Ermita a continuación. Finalizado el acto se procedió a una suelta de palomas y se disparó una mascletà y a ambos lados de la Ermita fueron izadas por los Presidentes las 10 banderas de las comparsas, además de la bandera regional y la de Sant Jordi.

El coste real de la construcción de la Ermita fue de 4.815.937 pesetas, hay que pensar que hace 25 años esta cantidad era muy importante. Se inició la suscripción con 150.000 pesetas aportadas de fondos de la propia Confraria por importe de 247.981 pesetas, cantidad que correspondía o los beneficios de la venta de lotería.

Durante este corto periodo de tiempo se realizaron 403 donativos; las diez Comparsas, instituciones y devotos de nuestro Patrón San Jorge, que como en los viejos tiempos querían que nuestro Patrón tuviera su Ermita. Queremos aprovechar este momento para que en nombre de todos los que formábamos la Junta de la Confraria, una vez más, agradecerles todos los apoyos recibidos. Realmente fue una obra de todos.

Durante la construcción se realizaron dos modificaciones importantes. Como hemos dicho, en origen la Ermita era de planta rectangular, la Junta aprobó por unanimidad añadir un ábside donde se situaría la Imagen de Sant Jordi. Esta reforma provocó que el equipo técnico formado por D. Francisco Picó Silvestre, arquitecto, y D. Jaime Raduán Paniagua, aparejador, tuviera que hacer un nuevo estudio del proyecto.

La segunda estaba en relación con la fachada. Ésta era coronada por una pequeña espadaña sin campana, por tanto fue remodelada y se encargó a la fundición Manclús de Valencia la construcción de una campana con el yugo de madera, con una inscripción que dice: “Vítol al Patró Sant Jordi”. Dicha campana, de 60 kilos de peso, fue bendecida en la misa de la Reliquia del día 3 de septiembre de 1989 por el Ilustrísimo Señor D. Juan Pérez Navarro, Vicario General del Arzobispado de Valencia, siendo los padrinos de la bendición, en representación de todo el pueblo, el cofrade de mayor edad D. Ricardo Pont Francés y la más joven Lidia Sanchis Ferre, según consta en el acta notarial de fecha 19 de septiembre de 1989.

Moltes gràcies a tots i Vítol al Patró Sant Jordi.