el Morer: algunos datos para su historia


Juan Castelló Mora (Asociación cultural Fuente Buena)

Durante los últimos años, en uno de los actos más entrañables y en cierta manera recoleto íntimo, el de la visita de los festeros a la antigua masía del Morer en la mañana del día 25 de abril, preludio de la presencia en el Cementerio – añoranzas y esperanzas compartidas-, hemos comprobado el olvido en muchos festeros, especialmente entre las nuevas generaciones, del significado real del tradicional peregrinaje a la masía. Siempre han estado las puertas del Morer abiertas en esa temprana mañana, con ofrendas de reconfortante «herbero» y de la simpatía de sus dueños.
Les filaes realizan ordenadamente su pleitesía y homenaje al reconfortante
licor, para luego bailar las banderas en la «era de pan trillar», desfilando seguidamente hacia el Cementerio. No saben, o no recuerdan, el significado del encuentro en el Morer, del desfile hacia el Camposanto, con la Plaza Mayor en el recorrido. Sencillamente, están rememorando’ una ruta tradicional, obligada en tiempos pasados, cuando las personalidades que visitaban la Villa, casi siempre eclesiásticas, hacían un descanso en el Morer, entonces a extramuros, y allí eran cumplimentadas por el Consejo, Justicia y Regimiento de la Vila para, todos juntos, hacer su entrada solemne en la ciudad.
Por esta misma costumbre de cortesía y pleitesía, cuando el religioso bañerense padre Juan Bautista Domenech trae de Roma la Reliquia de Sant Jordi, es depositada en el Morer, entonces de la propiedad de Don Francisco Tudela y Torró, haciendo su entrada solemne en Banyeres el día siguiente 7 de Septiembre, primer domingo de mes, acompañada con disparos de arcabucería.
Para recuerdo y permanencia de hecho tan significativo, rememorados todos los años en la mañana del 25 de abril, los propietarios actuales del Morer, han colocado un precioso retablo, obra del ceramista Maestre, de Biar, alusivo al momento histórico y también homenaje a la figura de su padre, Don Ángel Pastor Jordá, que durante tantos años mantuvo la puerta abierta y el «herbero» presto para la colación, tradición que seguirán enarbolando orgullosamente sus herederos, como un acto más de nuestras entrañables Fiestas de Moros y Cristianos.
Cogiendo la ocasión por los pelos, como advenedizo de la Historia, apuntamos seguidamente algunos datos sobre el Morer, una de las masías más antiguas y emblemáticas de Banyeres de Mariola
La primera noticia que tenemos sobre el Morer nos viene dada en 1730, par una escritura de redención de censo en la que los herederos de Pedro PortelI, entonces dueños de la masía, cancelan el censo de 100 libras impuesto por Juan Sempere en seis de octubre de 1585, sobre la masía.
Así mismo, en la escritura de compra del Morer por Rosa Antonia Torró, viuda de Juan Bautista Tudela, en 1744, se hacen constar varios censos que gravaban la masía: de 150 libras, impuesto por Bautista Doménech en el año 1696, y de otro con que se había cargado Pedro Portell en 1717.
Juan Sempere pertenecía a la poderosa familia propietaria durante siglos de la masía y la Torre de la Font Bona. Así, en 1579, Cosme Sempere, Labrador, y su consorte Margarita, se cargan con un censo de 60 libras sobre la misma Torre de la Font Bona y en 1746 otro Juan Sempere era uno de sus propietarios.
Por el citado censo con que se cargó Pedro Portell, sabemos que en el año 1717 el Morer era de su propiedad. De momento, nos ha sido imposible localizar la escritura de compra. Tenemos su testamento, otorgado en trece de octubre de 1727; en el mismo consta como «labrador de la Villa de Bañeras, vecino morador», disponiendo ser enterrado con el hábito del Padre San Francisco de la Villa de Onil, lo que nos sugiere que había nacido allí, y en la sepultura de la virgen del Roser, en la Villa de Bañeras, dejando como usufructuaría de sus bienes a su esposa María Ramón y como herederos a sus hermanos Joseph, Francisco y Thomasa. Fallece pocos días después, por cuanto en diecisiete del mismo mes, los albaceas aceptan su intervención en la partición de sus bienes, división que no hemos podido localizar. Era Pedro Portell un labrador acomodado, por cuanto había tomado en los años 1725 Y 1726, el arriendo del Horno de pan cocer, perteneciente a los Propios y Arbitrios de la Villa.
En 1730, los hermanos y herederos, Thomas, vecina de la Universidad de Alfafara, Francisca, vecina de la Villa de Bocairente, y Joseph, vecino de la de Agres, se encargan, sobre la masía del Morer, con un censo de 150 libras, en favor de la Iglesia Parroquial de Bocairent, constando una «heredad de tierra de riego y secano que contiene cuarenta jornales de labor, poco más o menos, con la casa, corral y era, sita en el término de la Villa de Bañeres, partida vulgarmente nombrada del Morer, que linda de presente con Vereda Real del Morer, con camino del Todoner por en medio, con tierras Jaume Belda de Martín, con tierras de Vicente Santonja de Joseph, con tierras de la Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, con camino del Portal del Olmet, con tierras otra vez de dicha Cofradía, con el susodicho Camino del Todoner por en medio, y con camino que va á la Villa de Bocairente» .
En diecisiete de septiembre de 1744, los hermanos Portell venden a Rosa Antonia Torró, viuda de Don Juan Bautista Tudela y vecina de la Villa de Bañeras, tierras con casa, corral y era, vulgarmente llamada del Morer, El Realet y Hoya de Ios Pins, con doce jornales tierra labor, poco más o menos, lindando con tierras de la viña, con las del Realengo, las de Pedro Albero, barranco de la Fuente Santa de por medio, la de Juan Albero de Agustín, por medio el mismo barranco, de Vicente Santonja y Jacinto Navarro. Otro pedazo de tierra huerta, partida de la Fuente Santa, más otro de tierra secano en la misma partida, sumando dieciséis jornales, junto con una tierra viña, con su Casa y Bode&‘1048646;una, partida de la Bode&‘1048646;una, con dieciséis jornales, lindando con tierras de los herederos de Joseph Torró y con el río Vinalopó.
Rosa Antonia Torró era hija de José Torró Rico, ciudadano y vecino de Banyeres de Mariola, y una de las propietarias del molino harinero de Torró, al fallecimiento de su padre. Matrimonia con Don Juan Bautista Tudela en fecha que desconocemos, pero tardíamente, puesto que en el testamento otorgado por Tudela, éste, después de titularse ciudadano y vecino de la Villa de Bocairente, declara haber estado casado dos veces, la primera con Josefa María Badenes, con la que tuvo tres hijos, y la segunda con su actual esposa Rosa Antonia Torró, de la que tiene un único hijo, de nombre Francisco.
En el año 1770, Rosa Antonia Torró otorga testamento, siendo albacea y único heredero su hijo Francisco. Dispone ser enterrada con el hábito de Nuestra Señora del Carmen, «que lo ten&‘1048646;o en casa», y en la sepultura de Nuestra Señora del Roser. Tiempo atrás, en 1763, su hijo Francisco, ciudadano
y vecino de Bañeras, había arrendado a Andrés Albero, llamado de la Foia, labrador y vecino, una «Casa heredad, con su Corral y Era, llamada del Morer, mano pernos Foya. La Fuente Santa de Arriba, y la otra de abajo, y también la tierra que tengo en la partida llamada deIs Viñals», por cuatro años.
En 1776 se suscita un contencioso con Pedro Albero de Pedro, por cuanto éste había alumbrado una fuente en sus tierras, perjudicando a otros re&‘1048646;antes de la Fuente Santa, entre ellos Joseph Torró y Don Francisco Tudela, sentencia favorable al primero pero con convenio final satisfactorio para ambas partes. En el mismo año, Don Francisco Tudela y Torró, entonces ciudadano y vecino de la Villa de Onil, arrienda a Gerardo Ballester y a María Tortosa, consortes y vecinos, » una Casa de Campo con su Corral de aprisco de encerrar ganado y Era de Pan Trillar en la partida del morer», con otros pedazos de tierras, «Las Fuentes Santas de arriba y abajo y la huerta deIs Viñals», por seis años.
En el año 1793, Don Francisco Tudela y Torró, Capitán de la Compañía de Milicias Urbanas de la Villa de Onil y su consorte Doña Leonor Navarro, moradores de Onil, otorgan testamento, declarando como hijos del matrimonio al Doctor Don Francisco Antonio Tudela y Navarro, Abogado de los Reales Consejos, vecino de la Villa de Onteniente y casado con Doña Mariana Osca y Osca, Ana María, docella, y María Esperanza, consorte de Don Pedro Calatayud Belda, vecinos de Bocairente. Años después, en 1811, tiene lugar la división de los bienes de Doña Leonor Navarro, entre su marido e hijos. En la relación de propiedades figuran muchas tierras y casa en Onil, privativas de la fallecida, así como todas las adquiridas durante su matrimonio, entre ellas, tierra huerta en el Barranco Hondo, con derecho a cuatro días y medio de agua de cada diecinueve de la Balsa Nueva, así como la masía de la Fenasosa.
Varias fueron las actuaciones de Francisco Tudela y Torró en la actividad de la Villa de Banyeres de Mariola. En 1775, entonces ciudadano de Onil, como apoderado del Rdo. Clero y Capellanes de Santa Cruz, en la ciudad de Valencia, procede al quitamiento de un censo de 166 libras sobre los caudales de Propios y Arbitrios de la Villa, impuesto en el año 1631, uno de tantos censos con que se cargó la Villa con motivo de su separación de Bocairente. Por otra parte, Francisco Tudela había solicitado al Señor Intendente General del Reino, instancia para el establecimiento de un molino harinero en sus tierras de la partida de la Bodega, lindantes con el río Vinalopó, a la que se opuso el Consejo, Justicia y Regimiento de la Villa, oposición que el Ayuntamiento retiraría en 1776, aunque, de todas maneras, no consta que Tudela Ilevara a cabo la edificación del molino. También, en otras ocasiones tuvo sus diferencias con el Ayuntamiento, como el pleito mantenido al ser acusado de cambiar los caminos. Finalmente y como no podía ser menos, también tuvo pleitos con el escribano Laureano Ballester y Garrigós.
Durante su matrimonio, Francisco Tudela adquiere por permuta, en 1798, la masía de la Fenasosa, propia de Doña María Magdalena, viuda, junto con una hoya de tierra denominada del español. Ésta última en término de Onil. Tenemos el arrendamiento concedido en el año 1809 a Josef Ferrero BaIlester, por cuatro años, de la Casa de Campo, corral de encerrar ganado y era de pan trillar, con cuarenta y un jornales, poco más o menos, partida del mismo nombre, lindando por levante y tramontana con tierras de Gabriel Eximeno (Benasait) y por mediodía con el rincón denominado del Español, incluyendo en el arrendamiento su huerta del Barranco Hondo, con derecho a la balsa de los «Erreros» y lindando por levante con camino real.
En el año 1815 Francisco Tudela y Torró era ya difunto, por cuanto el arrendatario de la Fenasosa, José Ferrero, liquida cuentas con su hijo, por haber fallecido su padre. El Doctor Don Francisco Antonio Tudela y Navarro, Abogado de los Reales Consejos, natural de la Villa de Onil y vecino de la de Onteniente, hereda la masía del Morer. Había matrimoniado en 1789 con Doña Mariana Osca y Osca, natural y vecina de Onteniente. En 1816 otorga testamento en Bañeres, enfermo en cama, disponiendo ser depositado en una caja que se mandará hacer al efecto, forrada de hilo y sepultado en el pueblo donde fallezca. Por haber muerto al poco tiempo, como consecuencia de la enfermedad, es probable fuera enterrado en la Villa. liga 20 libras para ayuda de la construcción del órgano que se está haciendo en la Iglesia Parroquial de la Villa de Bañeras. Declara no tener descendencia de su consorte, señalando como herederos a sus hermanas Doña Ana María, doncella mayor de los veinticinco años, y a Doña Esperanza, consorte de Don Pedro Calatayud Belda, la primera en una tercera parte y con carácter de usufructo y debiendo a su fallecimiento pasar esta parte a su hermana, la cual hereda las dos restantes partes. Entre otros numerosos legados, deja 12 libras a José Company, Maestro Sangrador, y al Doctor Don Juan Cebada, médico de la Villa, 6 libras, en «remuneración a su trabajo, y asistencia en mi enfermedad», quienes, por cierto, firman como testigos en el testamento. Lega también a su arrendara Thomasa Doménech, viuda de Laureano Ballester, quien había continuado con el arrendamiento de su padre Gerardo Ballester, para ella y sus hijos, por mitad. 40 libras, para compensar del trabajo de cuidarle en su enfermedad. Así mismo, 1000 libras, a distribuir entre los pobres de Bañeres, Onil y Onteniente.
Debió fallecer al poco tiempo, como ya hemos señalado, por cuanto en febrero de la año siguiente se otorga en Onteniente «la Partición, y separación de Bienes pertenecientes a su Herencia, y al Patrimonio de Doña Mariana con su consorte», estableciéndose las hijuelas de la viuda y de las hermanas. En la extensa relación de bienes asignadas a sus hermanas no hay ninguna relación al Morer ni a la Fenasosa, razón por la cual creemos quedaron adscritas al patrimonio de Doña Mariana.
De todas maneras, con este documento se agotan las noticias que tenemos sobre El Morer. Es de suponer que su propiedad pasaría de mano en mano hasta que fué adquirido el Morer por Don Francisco Vañó Doménech, abuelo de las actuales propietarias.

JUAN CASTELLÓ MORA
ASOCIACION FUENTE BUENA
FOTOS: RAFA DOMÉNECH
FUENTES DOCUMENTALES:

ARCHIVO MUNICIPAL DE ALCOI:
PROTOCOLOS NOTARIALES DE LAUREANO BALLESTER.
FRANCISCO BALLESTER, LAUREANO BALLESTER GARRIGÓS Y NICOLÁS LILLO

ARCHIVO MUNICIPAL DE ONTINYENT:
PROTOCOLOS NOTARIALES DE ROQUE ALCARAZ, ALCALDE, Joaquín Antolí SANCHO, FRANCISCO BERENGUER TUDELA, VICENTE CALABUIG MOLINA Y JOSÉ DOMENECH ESPLUGUES.

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