Iglesia Antigua de Banyeres


Juan Castelló Mora

Escasos son los datos que tenemos sobre la Iglesia Antigua. Hay que tener en cuenta que, tanto los archivos de la Villa como los Protocolos Notariales, fueron pasto de las llamas durante la Guerra de Sucesión, concretamente en el asalto sufrido en noviembre de 1706. A este respecto, en el enunciado de los protocolos del escribano Pere Ballester, aparece escrito: “Inventario de las Actas que quedan de los libros y Protocolos de Miaquelo Pere Ballester, los que han quedado del día de la quema de esta Villa que fue el día 14 de noviembre de 1706, y por ser quemado el inventario de aquellos, lo rehace Laureano Ballester”. Estos Protocolos salvados están en un solo volumen, en valenciano, comprendiendo los años 1633, 1646, 1651, 1652 y añadidos posteriores del año 1656, referentes todos a Ibi y Fuente la Higuera, Villas de las que fue escribano; sólo una escritura tiene relación con Banyeres. La Quema de la Villa es evidente en algunos de sus folios, ligeramente chamuscados.1

La Iglesia Antigua, como así se la denomina en los documentos, estaba situada, como sabemos, al pie del Castillo, en el lugar ocupado por el Teatro Principal. Es posible se transformara la mezquita en templo cristiano, al caer Bañeres en poder de Don Jaime I, en 1245, o se levantara sobre la misma un templo en estilo gótico, hipótesis la más probable por cuanto se instaló, según Antonio Belda2, un notable retablo gótico en el altar mayor.

San Juan de Ribera, Arzobispo de Valencia, realizó personalmente cuatro visitas pastorales a Bocairente, en 1577, 1582, 1592 y 1593; en todas, o en alguna de ellas, se encuentra en Banyeres, ordenando hacer un nuevo retablo para la ermita de Sant Jordi, llamada el Conjurador.

En la Posesión de la Iglesia por el Dr. Dn. Mauro Aparisi, en 22 de Mayo de 1720, tenemos una vaga idea de la disposición del templo.3 Esta toma de la Retoría de la Iglesia Antigua, o la Iglesia Mayor de la Villa, intitulada de la Virgen de la Misericordia, es una detallada narración del ceremonial entonces usado para estos casos, similar a la toma de posesión de la Retoría de Agres, en 18474, a la de las bailías y alcaides5 e, incluso, para los artefactos, como en el de un tinte en Alcoy6. En la escritura referente a Banyeres, por su convocatoria de Mosén Tomás Belda, presbítero, comisionado para la toma de posesión, natural de Bocairente, vecino y morador a la presente de Banyeres, acuden el Alcalde Ordinario, los Regidores y el Síndico Procurador, junto con el Muy Reverendo Padre Fray Vicente Aparisi, de la Orden de Nuestra Señora de la Merced, como procurador del Dr. Dn. Mauro Aparisi, vecino y morador de la ciudad de Valencia, elegido Rector de la villa de Banieres.

Los dichos apoderados, juntamente con el escribano y los restantes testigos, acuden a las puertas de la Iglesia, donde, el comisionado, cogiendo de la mano derecha al apoderado del Dr. Mauro, lo conduce hasta la puerta Mayor de la Iglesia, abriéndola y cerrándola en señal de Verdadera, Real y Corporal posesión de la parroquial y retoría de la Villa. Seguidamente, colocados ante el Altar Mayor, abre el misal en señal de posesión, repitiendo la ceremonia ante la sacristía, donde se guardan las ropas, cálices, etc. como también ante la puerta del Sagrario, cuyas llaves entrega, así como las de la puerta del Santo Bautismo.

Poco después, en 7 de marzo de 1721, tiene lugar la toma de posesión personal del Dr. Mauro, repitiéndose el mismo ceremonial, con los mismos personajes y testigos7.

En los Protocolos Notariales hay numerosos testamentos con noticias de la Iglesia, referentes a enterramientos dentro de la misma. Destaca, por las numerosas referencias y cantidad de enterramientos, el de la Cofradía de la Virgen del Rozar (Rosario). La mayoría de los vecinos eran miembros de esta Cofradía y, en sus testamentos, disponen ser enterrados en la sepultura de la misma, situada ante el altar de la Virgen del Rosario. Así consta ya desde el año 1705, aunque esta Cofradía y sus enterramientos debieron ser anteriores, por cuanto la devoción a Nuestra Señora del Rosario había sido instituida por Santo Domingo, siendo introducida en Alcoy por San Luis Beltrán, quien predicó la Cuaresma en esta ciudad, en 1561.

También consta la sepultura de los Doménech. Estaba situada a la entrada de la puerta de arriba, ante la pila del agua bendita. Así se dispone en los testamentos de la mujer del difunto Gerónimo Doménech, el de Pascual Doménech y el de Tomás Doménech.8

La sepultura de los Albero se encontraba ante el altar del Cristo. Así consta en el testamento de Pedro Albero, mayor9. Del 23 de noviembre de 1749 es el testamento de Tomás Albero de Vicente, disponiendo ser enterrado en el “Sepulcro que se halla enfrente del Altar del Santo Cristo de la Iglesia que es propio de los Alberos de esta Villa”.10; así mismo, dispone que, cuando se cobren algunas cantidades que se le deben, se coloque en una de las capillas “de una nueva iglesia de esta Villa que se está construyendo”, un retablo mediano, de coste 150 libras, importe de las deudas a cobrar, colocando en el nicho del citado retablo, la imagen de San Joaquín, nombrando como patrono de la Capilla a su hijo Vicente Albero, heredero único y a sus descendientes varones legítimos, refiriendo siempre el mayor. Este testamento está otorgado “en la torre y casa de la fuente buena”.

La última referencia de sepulturas en el interior de la Iglesia es la de los “francesos”. Estaba ante el altar de las Benditas almas del Purgatorio. Así se dispone en los testamentos de José Francés, José Francés de Tomás y Antonio Sempere11.

Hemos podido localizar las escrituras de los Inventarios de la Iglesia Antigua, el primero del año 1704 y el segundo de fecha 24 de septiembre de 172012. La primera de éstas es la única que viene en castellano, dentro del protocolo del año. Personado el escribano en la Iglesia parroquial de la Universidad de Bañeras, convocado por Mosen Lloréns, preveré ecónomo de la Rectoría, y por el Dr. Nicolau Margalit, preveré Rector de la Parroquial, en presencia del Batle y algunos jurados, proceden a un minucioso inventario, del que destacamos un portapaz de plata con la imagen de San Jorge, una imagen de Santo Cristo, otra de Nuestra Señora con Santo Domingo y San Francisco a los lados, una imagen de San Jorge de madera dorada, otra de Santo Domingo, de madera dorada, tres libros de cono, un frontal de hierro para el altar de Santo Tomás, en medio la imagen del Santo con sus pinturas y, finalmente, un frontal de tafetán colorado de la Virgen del Rosario.

En el Inventario del año 1720 se repite lo contenido en el anterior, lo que nos hace pensar que la Iglesia no sufrió los efectos de los repetidos asaltos, durante la Guerra de Sucesión. Como novedades, destacamos una imagen de la Virgen del Rosario, dorada, otra de Nuestra Señora de los Desamparados, también dorada, así como una imagen de Santo Cristo que está de frente al entrar por la puerta de arriba. SE hace mención especial de un relicario, “dorado de oro”, con reliquias de San Blas, San Pedro, Santa Bárbara, Santa Ágata, Santa Leocadia, San Jorge, de la Cruz de Cristo, de San Vicente Ferrer, un dinero de los que vendieron a Cristo, san Vicente Mártir, San Onofre, San Sebastián, San Mauro y algunas otras. Difícil sería dar fe de autenticidad a estas reliquias, en una época en que las mismas se amontonaban en todas las iglesias; no sabemos en qué consistía la de San Jorge, puesto que la venerada actualmente fue traída en 1780.

En este apartado hacemos referencia a un inventario de la Ermita de Santa María Madalena, de fecha 3 de abril de 176213, a instancia de los Regidores de la villa, administradores de la misma, destacando “una Santa María Madalena con su cajuela para pedir limosna y una Santa Madalena en el Nicho del Altar”.

El antiguo Calvario estaba emplazado en las inmediaciones del castillo. Así, en una compraventa de una casa en la calle Mayor, linda por la espalda con la Costera del castillo, camino del Calvario en medio, y en otra, de una casa sita en la Costera del Castillo, lindando con Camino del Calvario y con Relengo de la Villa14.

En el año 1732, la Abadía aparece ubicada ya en su emplazamiento actual. Así consta en la compraventa de una casa, sita en la calle de los Beneytos, lindando por detrás con calle pública y con el huerto de la Abadía. En 1800, Vicente Calabuig Molina, escribano de Banyeres, compra una casa sita en la Plazuela o calle nombrada de la Abadía, lindando por derecha con callejón de los Beneytos, izquierda con casa del Dr. José Olivares, (una por espalda con huerto de la Abadía y, por delante, con el Hospital, dicha plazuela en medio15.

La Iglesia Nueva fue bendecida en 1752. No obstante, en el año 1755 aún se conservaba la antigua, como se deduce de una escritura de compraventa de una casa sita en la subida de la Iglesia Vieja, lindando con el horno de pan cocer16.

Por su relación con la Iglesia Antigua, damos algunas noticias sobre la Rectoría.

En el año 1329 era rector Guillem Brugat, a su vez vicario de la Iglesia parroquial de Santa María, en Alcoy17. En 1375 lo era Pedro Llobregat.

En el documento de incorporación de Banyeres a Bocairente, 20 de febrero de 1466, se establece que continúe independiente la Parroquia; entre los procuradores de Banyeres firma Guillermun Sperandeu, rector de la Iglesia18.

Con fecha 29 de abril de 1709, en la Fidelísima, Leal y Real Villa de Banieres, el rector Nicolau Margalit, en virtud de Orden del Reverendo Señor Vicario General, manifiesta que en la Parroquia hay 150 vecinos, de los cuáles hay un eclesiástico y nueve exentos. Tenemos el inventario de los bienes del Dr. Dn. Nicolau Margalid, a instancias de su familiar Ignacio Margalid, en 23 de julio de 1718; Ignacio Margalid era vecino de Banyeres, siendo el único habitante que tiene la situación de ciudadano, siendo posible fueran originarios de Alcoy, donde se distinguieron los Margalid, siendo Ignacio, en estos años, poseedor del beneficio de la Iglesia Parroquial de Alcoy, en honor del glorioso patrón San Jorge19.

Sobre el Dr. Mauro Aparisi tenemos abundantes noticias, en numerosas escrituras. Tanto él como sus familiares tuvieron intensas relaciones en Banyeres, siendo propietarios de numerosas tierras e incluso, de un molino harinero, el molí Forcall; testó varias veces, apareciendo ya fallecido en 1783, siendo su último testamento del año 1777, disponiendo ser enterrado en la capilla de la Virgen de los Desamparados.

Fuentes documentales:
1.- AMA (Archivo Municipal de Alcoy). Protocolos de Pere Ballester.
2.- Belda, Antonio: “Un comentario”. En Revista de Moros y Cristianos. Banyeres, 1965.
3.- AMA. Protocolos Laureano Ballester. Año 1720, f. 147v-150v.
4.- AMA. Protocolos de Joaquín Cerdá. 18-5-1847, f. 112-116v.
5.- Posesión del Baile de Alcoy, en 11-8-1542 y del Alcalde de la misma en 1504. Moya Moya, José: “Libro de Oro de la Ciudad de Alcoy”, t II.
6.- Ibidem.
7.- AMA. Protocolos Laureano Ballester, f.223v-235.
8.- AMA. Laureano Ballester, 30-8-1714, Francisco Ballester, 23-5-1745 y 9-4-1751, f. 23-25v. Pascual Doménech era propietario de la heredad de Benasaid.
9.- AMA. Laureano Ballester, 2-4-1716. Era propietario de la heredad del Ansarí, término de Bocairente.
10.- Protocolo de Francisco Ballester. En el Archivo del autor.
11.- AMA. Laureano Ballester, 2-3-1720 y 18-2-1730, f. 40-42v; Francisco Ballester, 21-8-1744.
12.- AMA. Laureano Ballester, año 1703-04, f. 418-427v y año 1720 f. 177-180.
13.- AMA. Francisco Ballester, f. 21v-22.
14.- AMA. Laureano Ballester, 6-7-1730, f. 9-24v y Nicolás Lillo, 10-6-1742.
15.- AMA. Laureano Ballester, 16-2-1732 y F. Berenguer Tudela (Archivo Municipal de Onteniente), 5-2-1800.
16.- AMA. Laureano Ballester, 27-7-1755, f. 343-345v.
17.- Ibidem. Moya, t. II, p. 65.
18.- Archivo Municipal de Bocairente. Documento núm. 66 del “Catálogo de pergaminos del Archivo Municipal de bocayren, 1286-1635” de Ignacio Gironés Guillén. Inédito.
19.- AMA. Laureano Ballester, año 1709 y año 1728, f. 193v-194.

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