Antigüedad de la Fiesta de Bañeres


José Luís Mansanet Ribes

No todos los “festejos de moros y cristianos”,- así en minúscula para indicar el género-, tienen la misma estructura por lo que llamarles a todos Fiestas de Moros y Cristianos produce confusión, o a esta ultima hay que cambiarle el nombre.

No es igual el festejo aragonés-dance-, que el andaluz-representaciones-, que el de nuestra área geográfica, al que llamamos Fiesta. Todas tienen un ingrediente común básico, la contraposición moro-cristiana, pero el desarrollo y estructura de esta temática es distinto en unos y otros festejos, y no faltan palabras distintas para cosas que son diferentes, pues de lo contrario en esa babel festera, se pueden sostener diversos criterios sobre el origen según el propio enfoque de cada cual.

Vamos a concretarnos a la variante valencia de la fiesta, la que llamamos Fiesta de Moros y Cristianos, en mayúscula y en singular como corresponde, a una fiesta que tiene características propias, que en el desarrollo de sus actos integra una unidad y que se da con un esquema análogo en toda esa área geográfica, a pesar de las peculiaridades de cada particular, que le dan sabor local a su “fiesta”.

Y la llamamos variante valenciana- de alguna manera hay que llamarla-porque ha sido en esta región-como veremos-, y su área de influencia, donde ha surgido y donde treinta y tantas poblaciones celebran un festejo con un esquema mínimo común, basado en el desarrollo masivo de la acción dramática es su esencia, tanto en los desfiles como las batallas de arcabucería, desarrollado en un mínimo de tres días, dedicados uno a desfiles de las huestes contendientes; otro religioso al patrón; y un tercero a la conmemoración tradicional de la contraposición moro y cristiana con embajadas, guerrillas y un castillo- símbolo de la población-, que pasa de manos, alternativamente, con triunfo final del cristiano.

El origen de la variante valenciana no es tan antiguo como se supone y tampoco ha sido trasplantado en bloque desde otras áreas, porque aunque los materiales básicos sean los mismos ha surgido en esta región. No debe ser anterior a 1809, fecha de la expulsión de los moriscos, porque en la anterioridad no debía haber clima adecuado en unas tierras esencialmente moriscas, para una representación festiva popular donde tan mal parada quedaba la morisca. Y, por otro lado, la primera mención escrita de la que se tiene noticia está en la obra “Celebre Centuria”, de Vicente Carbonell, editada en 1972, donde recoge la “regocijada procesión” de soldadesca del día San Jorge, en Alcoy. Las representaciones espectaculares del siglo anterior- Denia 1599, por ejemplo-, y la de los siglos posteriores no eran “fiesta Popular”- no tenían continuidad- sino un mero espectáculo para solemnizar acontecimientos.

El origen inmediato de la variante valenciana está en función de soldadesca, cuya misión específica era originariamente el acompañamiento a las procesiones con disparos de trabucos y escopetas, que luego se generalizaba la población.

Primero fueron las milicias ciudadanas el alarde y el acompañamiento en días solemnes, pero cuando la milicia se debilito, acabo por quedarse solo la función, que paso a realizarse por una comparsería integrada por quienes habiendo o no pertenecido a la milicia, imitaba sus ejercicios, graduaciones y uso de armas, en las solemnidades públicas, llegando a constituir cofradías, hermandades o grupos. La fiesta nace en el momento en que esa comparsería además de disparar por la población, encuentra un tema para hacerlo- la contraposición moro-cristiana- y acaba dividiéndose en dos bandos, uno de ellos vestido a la morisca, lo que en Alcoy debió haber ocurrido algunos años antes de 1672
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El triunfo de Felipe V en 1707, supuso un cambio total para el reino de valencia-con la supresión de sus fueros e instituciones-, y para la función de soldadesca, al prohibirse el uso de armas de fuego dentro de las poblaciones, que en Alcoy no se reanudo hasta 1741.

La soldadesca se hallaba muy extendida en esta área. En especial en las poblaciones que rodean la sierras Mariola, como lo prueba el hecho de que cuando Carlos III volvió a prohibir en 1771 los fuegos de artificio y el disparo de armas de fuego, son las poblaciones que la circundan las que acudieron al Consejo de Castilla en suplica de autorización para el restablecimiento de la “función de soldadesca”, entre los años 1778 y 1800, animadas porque Alcoy que lo había solicitado en 1777, lo había conseguido en 1785 para su “función de escaramuza y alarde de moros y cristianos”. J. A. Martínez Bara (Rev. Alcoy 1965 y 1968), menciona que el legajo numero 37.424, del mes de agosto de 1807, del Consejo de Castilla, aparecen los expedientes de Bañeres autorizando en 1786, Bocairente, Biar, autorizando en 1800, Ibi en 1799 y Onil en 1799, sin constancia en otras poblaciones, si bien en todas ellas no se habla de “moros y cristianos” como en Alcoy, sino solo de “función de soldadesca”.

Ignoramos si en Bañeres existía la soldadesca antes de 1707, y si vestían ya a lo morisco aunque suponemos que si, por hallarse extendida esa “fiesta” en esta área. Tampoco sabemos si se reanudo a partir de 1741- Parece lógico- como se reanudo en 1786, a virtud de la solicitud dirigida al consejo de Castilla el 14 de marzo de 1786, en la que se decía en tres otras cosas: “Como teniendo por patrón al Glorioso San Jorge, de inmemorial se había celebrado su fiesta con una soldadesca disparando por las calles y plazas con el mayor orden hasta que se prohibió por V.A. el disparar dentro de las poblaciones, cuya orden se ha observado no obstante que el pueblo en todas sus partes le cuesta mucho abstenerse”…

Todo esto nos confirma que la fiesta de Bañeres es una de las seis más antiguas de la variante valenciana de las fiestas de moros y cristianos.

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